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Informaciones

Psiquiátricas

2019 - n.º

235

75

En lo que concierne al equilibrio estático

y dinámico, la persona mayor parece tener

menos capacidad de predecir cambios en su

implicación física y tiende a reaccionar des-

pués de un determinado acontecimiento

21

.

La estabilidad postural y el control de movi-

mientos dependen de sistemas motores, sen-

soriales y músculo-esqueléticos que declinan

con el envejecimiento, de acuerdo con Jung,

Chun, Hong & Lim

22

, la fuerza muscular

máxima tiene una declinación de 30- 50% a

lo largo del proceso de envejecimiento y la

fuerza muscular de los miembros inferiores

tiene una disminución del 1-4% anual, a par-

tir de los 50 años de edad. De acuerdo con

Santos, Soares, Ravagni, Costa y Fernandes

23

cerca del 30 al 40% de las personas mayores

de 65 años de edad tienden a presentar alte-

raciones en la marcha que pueden constituir

la principal causa de ocurrencia de caídas y

complicaciones asociadas. La capacidad de

marcha parece estar fuertemente dependien-

te de los procesos cognitivos subyacentes,

es decir, alteraciones cognitivas están aso-

ciadas a déficit en la marcha y viceversa

24

,

en particular, parecen existir evidencias de

correlaciones entre la cognición fluida y la

velocidad de la marcha

25

. Los déficit en la

atención y la memoria de trabajo también

están asociados a la lentitud de la marcha y

a la incidencia de caídas

26

.

La coordinación motora global y fina está

fuertemente dependiente del sistema senso-

rial, especialmente de la visión y la apro-

piación

6

, dado facilitar información sobre la

implicación y la relación con el propio indi-

viduo. En general, se constatan limitaciones

en los gestos voluntarios y automáticos, así

como mayores dificultades en secuencias de

movimientos más finos, donde la alternancia

o velocidad (ie: rapidez) de los mismos se

encuentra alterada, incurriendo en la apraxia

motora que Juhel

17

asocia al envejecimiento.

En los movimientos dirigidos, de forma ge-

neral, los ancianos son más lentos y utilizan

movimientos más rudos pero su desempeño

depende mucho de la tarea propuesta (e. g:

tamaño y distancia al objetivo): en las ta-

reas que exigen simultáneamente velocidad

y precisión, generalmente las personas las

ancianas invierte en la precisión en detri-

mento de la velocidad

6

. Parece estar aso-

ciado declinaciones los sistemas centrales y

periféricos, en particular en el nivel de los

neurotransmisores y especialmente del siste-

ma dopaminérgico

27

.

Orientación Espacial y Temporal

La desorganización y desorientación es-

pacial y temporal derivan de las menores

habilidades para el procesamiento de la in-

formación espacial en lugares amplios o des-

conocidos

17

.

La orientación espacial es la capacidad de

estructurar el mundo exterior en relación a

dos referenciales distintos, el yo y el otro,

sea él otra persona u objeto. Las nociones

de posición, situación, perspectiva, entre

otras, en relación con el objeto se encuen-

tran aquí encuadradas. Esta capacidad está

íntimamente ligada al esquema corporal, ya

que uno de los principales referenciales es el

yo corporal, conocido a través del esquema

corporal

28

.

En la senescencia existe una pérdida pro-

gresiva de las capacidades de orientación

espacial, concomitante con la desestructu-

ración del esquema corporal. Las nociones

espaciales, la visualización, la orientación

espacial en grandes espacios y / o espacios

desconocidos y la velocidad y flexibilidad de

integración espacial se encuentran progresi-

vamente afectados, disminuyendo la capaci-

dad de movilización del anciano, especial-

mente en espacios nuevos

15,17

.

EVALUACIÓN E INTERVENCIÓN PSICOMOTORA EN PSICOGERIATRÍA:

CONCEPTOS Y PRÁCTICAS