178 Informaciones Psiquiátricas 2026 - nº 260 encuadre debe sostenerse más como función terapéutica que como estructura rígida, y las discontinuidades —silencios, abandonos puntuales, conflictos o actuaciones— deben entenderse como fenómenos del campo grupal, más que como fallos del dispositivo (11). La literatura subraya que, incluso en estos contextos, la cohesión puede emerger como un organizador central de la experiencia grupal, permitiendo que los pacientes utilicen el espacio como un objeto relacional suficientemente seguro, aunque el grupo sea abierto u heterogéneo (2,12). Dada la dificultad para emplear instrumentos extensos en estos entornos, medir la cohesión requiere herramientas breves y pragmáticas. La utilización de escalas ultracortas —como la empleada en este estudio, con dos ítems esenciales: implicación personal y apoyo percibido— responde a la necesidad de obtener indicadores sensibles sin interferir en la dinámica emocional del grupo, tal como recomiendan estudios metodológicos en contextos clínicos complejos (13,14). En este marco, el presente estudio analiza la viabilidad de un grupo semanal de psicoterapia analítica grupal en un hospital de día de salud mental y adicciones de baja exigencia. Se evalúan procesos clave como asistencia, participación, silencios, abandonos y, de forma central, la cohesión grupal. La alta prevalencia de patología dual, el consumo activo y la elevada rotación convierten este escenario en un laboratorio clínico idóneo para explorar cómo se organiza y sostiene un campo grupal en condiciones de fragilidad asistencial, así como para examinar la capacidad del grupo para generar experiencias significativas de apoyo, pertenencia y reconocimiento. Este trabajo busca aportar evidencia naturalista sobre un ámbito poco explorado, mostrando que la psicoterapia analítica grupal puede constituirse como un espacio terapéutico significativo incluso en condiciones de alta inestabilidad. Asimismo, pretende contribuir a la construcción de modelos asistenciales más integrados y sensibles a las complejidades clínicas de las adicciones, situando al grupo como un eje central del abordaje terapéutico en contextos de baja exigencia. Método Diseño Se llevó a cabo un estudio descriptivo, observacional y longitudinal, desarrollado a lo largo de 14 sesiones de psicoterapia analítica grupal en un hospital de día de salud mental y adicciones de baja exigencia. El estudio se inscribe en una lógica de investigación clínica naturalista, orientada a la descripción y análisis de procesos terapéuticos en condiciones asistenciales reales, más que a la evaluación de eficacia o al establecimiento de relaciones causales. El objetivo metodológico principal fue analizar la viabilidad del dispositivo grupal, Anna Romaguera / Gemma González / Sara López
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