Table of Contents Table of Contents
Previous Page  64 / 92 Next Page
Information
Show Menu
Previous Page 64 / 92 Next Page
Page Background

64

Informaciones

Psiquiátricas

2019 - n.º

238

Discusión

Los resultados obtenidos muestran que el

porcentaje de hombres derivados a los dife-

rentes recursos analizados supera al de mu-

jeres tanto en el caso de las Unidades de

Rehabilitación y Tratamiento Psiquiátrica

(UHTR) como en todos los recursos de re-

habilitación comunitarios Diurnos y Resi-

denciales. Si bien, dicha tendencia no se da

en el caso de todos, puesto que en el caso

de las Unidades de Hospitalización Breve

(UHB), el porcentaje es del 51% a favor de

las mujeres, mientras que en las Unidades de

Cuidados Prolongados Psiquiátricos (UCPP)

el porcentaje de mujeres es muy superior al

de los hombres (74% vs 26%). Si bien, como

se señala con anterioridad, este último dato

se encuentra sesgado debido al tipo de de-

rivaciones que se realizan a dicho recurso.

A priori, esto puede hacer plantearse que,

tal y como afirma FEDEAFES (2014), los re-

cursos, servicios y programas dirigidos a la

atención de personas con trastorno mental

grave atienden un mayor porcentaje de hom-

bres, existiendo por lo tanto una brecha de

género (una menor derivación y participa-

ción de las mujeres en los recursos debido

a su género). Pero, como puede observarse

en la tabla 1, los datos obtenidos en dichos

centros distan del dato que reflejan en su

estudio en el que afirman que, concretamen-

te, atienden al doble de hombres que de mu-

jeres, lo cual supondría una diferencia del

67% vs 33% a favor de los hombres. En este

sentido, dicha diferencia únicamente se da-

ría en el caso de los Centros de Rehabilita-

ción Laboral (CRL) (31% vs 69%), un área,

la productiva-laboral, que tal y como ya se

ha señalado, está especialmente atravesada

por los mandatos de género, por lo que es

previsible que el sesgo de género sea mayor.

Además de los motivos que ya se han men-

cionado, aplicando la perspectiva de género

para explicar el sesgo en las derivaciones,

diferentes estudios apuntan a que las mu-

jeres son derivadas más tardíamente porque

suelen tener un mejor ajuste premórbido y

funcionamiento psicosocial (Usall, 2003) y

esto sería debido a que los roles femeni-

nos tradicionales llevan a situaciones me-

nos exigentes de funcionamiento, como es

el rol doméstico (Rullas et al, 2013), y/o

precisamente por ese mejor ajuste, pueden

parecer menos susceptibles de un proceso

de rehabilitación psicosocial. Asimismo, en

la misma línea de ese mejor ajuste, cuando

los progenitores se van haciendo mayores,

pueden no precisar de tantos apoyos, una

circunstancia que suele ser motivo de de-

rivación e intervención en los recursos de

rehabilitación psicosocial.

El hecho de que el porcentaje de hombres y

mujeres esté igualado en el caso de las Uni-

dades de Hospitalización Breve (UHB), re-

cursos que sobre todo suelen ser empleados

en el caso de desestabilización psiquiátrica,

pero sean siempre superiores a favor de los

hombres en el caso de las Unidades de Reha-

bilitación y Tratamiento Psiquiátrica (UHTR)

y de todos los recursos comunitarios (Diurnos

y Residenciales) tentativamente puede llevar

a pensar que las necesidades de intervención

sobre la población son las mismas.

No se dan diferencias de prevalencia en

cuanto al sexo en Trastornos Mentales Gra-

ves tales como los trastornos psicóticos o

trastorno bipolar, donde los porcentajes son

parejos, no siendo así en el Trastorno Límite

de la Personalidad, donde el porcentaje de

mujeres diagnosticadas es mayor que el de

hombres. Esto no parece debido a factores

biológicos ligados al sexo. Por el contrario,

influyen factores psicosociales relacionados,

en parte, con el papel de género tradicional,

que expone a las mujeres a mayores tensio-

Maria Amores Gonzalez / Paola Fernandez Catalina / José Luís Arroyo Cifuentes / Carlos Rebolleda Gil