Informaciones Psiquiátricas 2025 - nº 259 25 Introducción La esquizofrenia afecta aproximadamente al 1% de la población mundial y se caracteriza por la presencia de síntomas psicóticos, cognitivos y afectivos que impactan en cómo la persona piensa, siente y se comporta1. Por otro lado, la osteoporosis es una enfermedad ósea que se caracteriza por la disminución de la densidad y la calidad de los huesos, lo que los hace más frágiles y propensos a sufrir fracturas, particularmente en mujeres postmenopáusicas. Estudios realizados en España revelan que el 50,4% de las mujeres posmenopáusicas evaluadas presentaban osteoporosis2, siendo también prevalente en hombres, donde se ha estimado que aproximadamente el 8,1% de los hombres mayores de 50 años sufren osteoporosis, cifra que aumenta al 11,3% en mayores de 70 años3 y en personas con enfermedades crónicas4. La alta tasa de incidencia de osteoporosis y fracturas osteoporóticas en personas afectadas por esquizofrenia, se informó por primera vez hace unos 20 años5. Recientemente, muchos artículos han presentado evidencia convincente de que la disminución de la densidad mineral ósea está relacionada con la esquizofrenia, particularmente en pacientes tratados con medicación psicotrópica6. Las personas con esquizofrenia suelen tener un estilo de vida sedentario, mala nutrición y hábitos poco saludables, como el tabaquismo y el abuso de alcohol, que son factores de riesgo reconocidos para la osteoporosis. Así mismo, la falta de actividad física reduce la carga mecánica sobre los huesos, disminuyendo la formación ósea y aumentando el riesgo de osteoporosis4. Aunque los síntomas principales de la esquizofrenia se relacionan con el ámbito psicológico, se ha documentado una creciente preocupación por las comorbilidades físicas que acompañan a esta enfermedad. Este artículo revisa la literatura científica con el objetivo de examinar los procesos relacionados con esta asociación, incluyendo factores de riesgo comunes y la implicación de tratamientos farmacológicos. La coexistencia de estas dos afecciones presenta un desafío clínico debido a los múltiples factores de riesgo compartidos y la complejidad del manejo terapéutico. Este artículo pretende explorar los mecanismos subyacentes a esta relación. Caso clínico Mujer de 60 años con diagnóstico de esquizofrenia desde hace aproximadamente 25 años. A lo largo de su vida ha tenido periodos de estabilidad y episodios de agudización, por lo que ha estado en tratamiento psicofarmacológico continuado. Actualmente, está ingresada en una unidad de salud mental debido a una reciente descompensación del trastorno y, además, ha sido diagnosticada con osteoporosis a raíz de fractura sufrida por una caída, que requiere seguimiento activo para evitar complicaciones, lo cual representa un nuevo desafío para su atención integral. La paciente ha recibido durante años ASOCIACIÓN ENTRE ESQUIZOFRENIA Y OSTEOPOROSIS: UNA REVISIÓN DE LA LITERATURA CIENTÍFICA
RkJQdWJsaXNoZXIy MzkyOTU=