INFORMACIONES PSIQUIÁTRICAS 259

Informaciones Psiquiátricas 3º Trimestre Nº. 259 2025

Informaciones Psiquiátricas 2025 - nº 259 3 PUBLICACIÓN CIENTÍFICA DE LOS CENTROS DE LA CONGREGACIÓN DE HERMANAS HOSPITALARIAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS Fundada en 1955 por el Dr. D. Parellada Informaciones Psiquiátricas Nº 259 SEDE DE LA REVISTA Av. Jordà, 8 08035-Barcelona Tel.: 93.418.69.33 e-mail: informacionespsiquiatricas@hospitalarias.es www.informacionespsiquiatricas.com https://fundacionhospitalarias.org Las referencias de esta revista se publican periódicamente en: IME/Índice Médico Español; PSICODOC/Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid; CINDOC (ISOC) (CSIC) (IBECS)/Consejo Superior de Investigaciones Científicas; Psiquiatria.com. Depósito Legal. B. 675-1958 / ISSN 2385 – 7463 DIRECTOR Dr. Pedro Roy Millán JEFE DE REDACCIÓN Sr. J.L. Arroyo Cifuentes CONSEJO DE DIRECCIÓN Dr. M. Martín Carrasco Dr. J.I. Quemada Ubis Dr. F. del Olmo Romero-Nieva Dr. C. Franquelo Cruz Dra. M. Centeno Casanovas Dra. E. Pomarol i Clotet CONSEJO DE REDACCIÓN Dr. J. Orrit Clotet Dra. M. Centeno Casanovas Sr. J. Tristany Claret Dr. E. Díaz-Albo Hermida Dr. S. Sarró Maluquer Dr. C. Martín Lorenzo Dr. J. Gómez de Tojeiro Roce ASESORES CIENTÍFICOS Prof. Dr. E. Álvarez Martínez Prof. Dr. C. Arango López Prof. Dr. J.L. Ayuso Mateo Prof. Dr. A. Bulbena Vilarrasa Prof. Dr. J.L. Carrasco Parera Prof. Dr. M. Casas Brugué Profª. Dra. Mª Paz García Portilla Prof. Dr. J.L. González Rivera Prof. Dr. M. Gutiérrez Fraile Prof. Dr. P. McKenna Dr. I. Madariaga Zamalloa Dr. M. Martínez Rodríguez Prof. Dr. L. Ortega Monasterio Dra. E. Pomarol-Clotet Prof. Dr. J. Sáiz Ruiz Prof. Dr. L. Salvador Carulla Dr. Manuel Sánchez Pérez Dr. J. Tizón García Prof. Dr. M. Valdés Miyar Prof. Dr. E. Vieta Pascual

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Informaciones Psiquiátricas 2025 - nº 259 7 Nº 259 3º Trimestre 9 DIFERENCIAS EN EL LENGUAJE DE LAS PERSONAS CON DETERIORO COGNITIVO LEVE Y CON ESQUIZOFRENIA Alba Ayuso Lanchares / Emilio González Pablos / Carlos Martín Lorenzo / Irene Rubio Prieto 23 ASOCIACIÓN ENTRE ESQUIZOFRENIA Y OSTEOPOROSIS: UNA REVISIÓN DE LA LITERATURA CIENTÍFICA María Socorro Soriano García / Sandra Duque Tarrés 33 GRUPOS SOCIOEDUCATIVOS EN SALUD MENTAL: EXPERIENCIA DESDE EL TRABAJO SOCIAL SANITARIO (TSS) EN HOSPITAL DE DÍA DE ADULTOS Alma Vanesa Marzo Vega / Àngela Melero García 45 SEDUCTION: PSYCHOLOGY AND PSYCHOPATHOLOGY José Manuel Bertolín-Guillén 62 SULCAL PITS REVEAL A NEURODEVELOPMENTAL CONTRIBUTION OF BROCA’S AND SPEECH-RELATED AREAS TO AUDITORY HALLUCINATIONS IN SCHIZOPHRENIA FIDMAG informa - P. Salgado-Pineda / L. Barbosa / N. Hostalet / M. Á. García-León / P. Fuentes-Claramonte / J. Soler-Vidal, L. Bucur / Y. Alemán-Gómez / A. Karuk, N. Ramiro / M. Sánchez / L. Torres / C. Corte / I. B. Hoyas / B. Navarro / N. Jaurrieta / P. del Olmo-Encabo / C. Caride-Padilla / E. J. I. Clemente / S. Sarró / R. Salvador / M. Fatjó-Vilas / P. J. McKenna / E. PomarolClotet Índice

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Informaciones Psiquiátricas 2025 - nº 259 9 DIFERENCIAS EN EL LENGUAJE DE LAS PERSONAS CON DETERIORO COGNITIVO LEVE Y CON ESQUIZOFRENIA Resumen El Deterioro Cognitivo Leve (DCL) y la Esquizofrenia, aunque distintos en su naturaleza, pueden compartir características, como el deterioro cognitivo y las dificultades del lenguaje. Este estudio busca describir y comparar las características del lenguaje y la atención en personas con DCL y esquizofrenia. Para ello, se utilizó un diseño analítico no experimental de casos y controles. Se evaluaron 42 participantes, divididos en grupos de DCL y esquizofrenia con DCL. Se aplicaron pruebas neuropsicológicas y de lenguaje. Los resultados se obtuvieron mediante pruebas como el MEC-30, el Test Peabody de vocabulario en imágenes, la Breve Batería Neuropsicológica de Evaluación del lenguaje oral en adultos-mayores (NEUROBEL) y el Test de las Caras-R. Los grupos de personas con DCL y esquizofrenia no difieren significativamente en el cociente intelectual del Peabody, decisión léxica auditiva, comprensión de oraciones, denominación de dibujos, completar oraciones y el Test de las Caras. Sin embargo, muestran diferencias significativas en el percentil del Peabody, discriminación de fonemas, emparejamiento palabra hablada-dibujo, repetición, denominación de acciones, comprenAlba Ayuso Lanchares Emilio González Pablos Carlos Martín Lorenzo Irene Rubio Prieto Fundación Hospitalarias Palencia. emilio.gonzalez@fundacionhospitalarias.org

10 Informaciones Psiquiátricas 2025 - nº 259 sión, expresión, total del Neurobel e Índice de Impulsividad (ICI) del Test de las Caras. Los pacientes con DCL y esquizofrenia tienen dificultades en la comprensión semántica y la atención. Sorprendentemente, los pacientes con esquizofrenia y DCL muestran mejores resultados en las pruebas del Neurobel que aquellos con DCL solamente. Estos hallazgos sugieren que, a pesar de algunas diferencias, los fonoaudiólogos pueden realizar intervenciones en grupo para ciertas áreas, pero deben considerar las diferencias en el número de dominios cognitivos afectados en cada paciente. Palabras clave: Esquizofrenia. Deterioro cognitivo leve. Lenguaje y atención. LANGUAGE DIFFERENCES BETWEEN INDIVIDUALS WITH MILD COGNITIVE IMPAIRMENT AND WITH SCHIZOPHRENIA Abstract Mild Cognitive Impairment (MCI) and schizophrenia, while distinct in nature, can share characteristics such as cognitive impairment and language difficulties. This study aims to describe and compare language and attention characteristics in individuals with MCI and schizophrenia. An analytical non-experimental case-control design was employed, evaluating 42 participants divided into MCI and schizophrenia with MCI groups. Neuropsychological and language tests, including the MEC-30, Peabody Picture Vocabulary Test, Brief Neuropsychological Battery for Oral Language Evaluation in Older Adults NEUROBEL, and Faces Test-R, were administered. The groups of individuals with MCI and schizophrenia do not significantly differ in Peabody IQ, auditory lexical decision, sentence comprehension, picture naming, sentence completion, and Faces Test acuity minus errors. However, significant differences were found in Peabody percentile, phoneme discrimination, spoken word-picture matching, repetition, action naming, comprehension, expression, total Neurobel score, and Impulsivity Index (ICI) of the Faces Test. Patients with MCI and schizophrenia exhibit difficulties in semantic comprehension and attention. Surprisingly, patients with schizophrenia and MCI perform better in Neurobel tests than those with MCI alone. These findings suggest that, despite some differences, speech therapists can conduct group interventions for certain areas but should consider variations in the number of affected cognitive domains in each patient. Key words: Schizophrenia.Mild cognitive impairment. Language and attention. Alba Ayuso Lanchares / Emilio González Pablos / Carlos Martín Lorenzo / Irene Rubio Prieto

Informaciones Psiquiátricas 2025 - nº 259 11 Introducción El Deterioro Cognitivo Leve (DCL) y la esquizofrenia, a priori, parece que son dos entidades totalmente diferentes, y así es, con una salvedad. Ambos pueden cursar con deterioro cognitivo y con dificultades del lenguaje (1,2,3,4,5). 1.1. El lenguaje y el deterioro cognitivo en la esquizofrenia La esquizofrenia se caracteriza por la presencia de una gama diversa de manifestaciones, incluyendo percepciones erróneas, experiencias sensoriales distorsionadas, comunicación desorganizada, comportamiento desestructurado y una disminución marcada de la motivación y la capacidad de respuesta. Estos individuos suelen enfrentar dificultades considerables en sus interacciones sociales y en entornos laborales, presentando episodios recurrentes con periodos variables de sintomatología activa y períodos de mejoría parcial o completa (1). Los afectados por este trastorno a menudo exhiben cambios notorios en diferentes áreas de procesamiento mental, como la velocidad de procesamiento, la retención de información verbal y visual, la capacidad de aprender y recordar información, la atención sostenida y la resolución de problemas, evidenciando un deterioro general en su capacidad cognitiva (2,4). Es relevante destacar que el nivel de declive cognitivo puede variar notablemente, con ciertos individuos sin indicios de dificultades cognitivas e incluso mostrando destrezas intelectuales superiores (3). No obstante, pacientes con experiencias hospitalarias prolongadas tienden a presentar dificultades en pruebas de memoria y orientación, así como en evaluaciones cognitivas generales (3). Adicionalmente, individuos mayores diagnosticados con este trastorno tras largos periodos hospitalarios pueden enfrentar dificultades significativas en la expresión lingüística, específicamente en la falta de fluidez verbal y en la coherencia del discurso. Estos cambios en el lenguaje se relacionan con la gravedad de la condición y su impacto en la funcionalidad diaria, lo que puede repercutir considerablemente en sus actividades cotidianas (6,7). 1.2. El Deterioro Cognitivo Leve (DCL) La noción de Disminución Cognitiva Leve (DCL) describe un decrecimiento en habilidades cognitivas más allá de lo usualmente anticipado para la edad, pero sin alcanzar los criterios diagnósticos para demencia, manteniendo la funcionalidad general (8). Los criterios comúnmente empleados por el Grupo Internacional de Trabajo sobre DCL establecidos en 2001 (9), comprenden: (a) incidentes de memoria, especialmente si son ratificados por un informante; (b) declive en memoria demostrado mediante pruebas neuropsicológicas; (c) mantenimiento de función cognitiva total; (d) continuidad en actividades diarias; y (e) ausencia de demencia. Los lineamientos diagnósticos en el trastorno neurocognitivo leve en el DSM-V (1) indican: Indicios de un decrecimiento cognitivo moderado comparado con un nivel previo DIFERENCIAS EN EL LENGUAJE DE LAS PERSONAS CON DETERIORO COGNITIVO LEVE Y CON ESQUIZOFRENIA

12 Informaciones Psiquiátricas 2025 - nº 259 en uno o varios ámbitos cognitivos (atención compleja, función ejecutiva, aprendizaje y memoria, lenguaje, habilidades motoras perceptivas o cognición social); además de declives cognitivos que no afectan la autonomía en actividades diarias (p. ej., mantienen actividades complejas, como manejar finanzas o seguir tratamientos, pero con mayor esfuerzo o estrategias de adaptación). Estos declives cognitivos no ocurren exclusivamente durante un episodio de confusión. Y, estos declives no se explican mejor por otro trastorno mental (p. ej., depresión mayor, esquizofrenia). La prevalencia del DCL varía según la edad, alcanzando un 6,7% en individuos de 60 a 64 años, 8,4 de 65 a 69 años, 10,1% de 70 a 74 años, 14,8% 75 a 79 años y 25,2% de 80 a 84 años (10). Pacientes con DCL tienden a reportar principalmente problemas de memoria, específicamente la memoria episódica (11) y verbal (12). Asimismo, pueden manifestar trastornos lingüísticos, como dificultad en la búsqueda de palabras, problemas de concentración o seguimiento en conversaciones, y desorientación en ambientes familiares (13). Además, experimentan dificultades en reglas gramaticales, procesamiento de palabras no existentes, expresión semántica y acceso al significado (14). Para evaluar y monitorizar el DCL, se sugiere el uso del MEC-30, con un límite de 23 para mayores de 65 años, considerando un puntaje inferior como indicio de deterioro cognitivo. Es fundamental ajustar estas pruebas conforme a la edad y nivel educativo del individuo (15,16). La comparación entre personas con DCL y aquellos con esquizofrenia revela similitudes en desafíos cognitivos, lingüísticos y en ocasiones, de atención. Es por esto que este estudio busca describir y contrastar los aspectos lingüísticos y atencionales en personas con deterioro cognitivo leve y esquizofrenia, así como en aquellos con deterioro cognitivo leve, pero sin esquizofrenia. 2. Metodología Se ha empleado un enfoque analítico no experimental basado en estudios de casos y controles. El proceso de investigación comenzó con la identificación de sujetos con DCL exclusivamente, los cuales fueron comparados con otro grupo compuesto por individuos diagnosticados de esquizofrenia que también presentaban un DCL. 2.1. Participantes En la Tabla 1 se observan las características de los participantes. En este estudio participaron 42 individuos con deterioro cognitivo ingresados en unidades de Psicogeriatría de la Fundación Hospitalarias Palencia que se dividieron en dos grupos. El primero con 21 personas con un diagnóstico de DCL, mostró un promedio de 26.52 en la escala MEC-30 (σ=3.68), con una media de edad de 81.95 años (σ=8.44). Los criterios para su selección fueron: (a) tener un diagnóstico de Deterioro Cognitivo Leve, es decir, obtener un puntaje Alba Ayuso Lanchares / Emilio González Pablos / Carlos Martín Lorenzo / Irene Rubio Prieto

Informaciones Psiquiátricas 2025 - nº 259 13 en el MEC-30 entre 24 y 30 puntos; (b) participación activa y colaboración en las pruebas; (c) ausencia de otras afecciones médicas que pudieran provocar el deterioro cognitivo y no tener un diagnóstico de esquizofrenia. El segundo grupo también estuvo conformado por 21 individuos, pero en este caso, todos presentaban un diagnóstico de esquizofrenia, además de DCL. La media de edad en este grupo fue de 60.52 años (σ=5.59), con un rango de edades entre 50 y 72 años. En cuanto al nivel de formación, el 19% de los participantes tenían estudios primarios, el 52.4% estudios secundarios, y el 28.6% habían cursado estudios universitarios. Respecto al sexo, el 57.1% eran hombres y el 42.9% mujeres. Los criterios de inclusión para este grupo fueron: (a) tener un diagnóstico confirmado de esquizofrenia y de DCL, (b) poder participar activamente en las pruebas, y (c) ausencia de otras alteraciones neurológicas y/o sensoriales. El estudio recibió aprobación del Comité de Ética y todos los participantes, o sus tutores legales en caso necesario, otorgaron el consentimiento informado para participar voluntariamente en la investigación. Tabla 1. Descripción sociodemográfica de los participantes Variable Grupo 1 (DCL) Grupo 2 (Esquizofrenia y DCL) Número de participantes 21 21 Diagnóstico Deterioro Cognitivo Leve Esquizofrenia y Deterioro Cognitivo Leve Edad media 81.95 60.52 Desviación estándar de la edad 8.44 5.59 Criterios de inclusión (a) Diagnóstico de DCL (MEC-30 entre 24-30), (b) Participación activa, (c) Ausencia de otras afecciones (a) Diagnóstico confirmado de esquizofrenia y DCL, (b) Participación activa, (c) Ausencia de otras alteraciones Nota: Grupo 1: 21 participantes con Deterioro Cognitivo Leve (DCL); Grupo 2: 21 participantes con DCL y esquizofrenia. DIFERENCIAS EN EL LENGUAJE DE LAS PERSONAS CON DETERIORO COGNITIVO LEVE Y CON ESQUIZOFRENIA

14 Informaciones Psiquiátricas 2025 - nº 259 2.2. Materiales Se han empleado distintos instrumentos para evaluar diversas áreas cognitivas en el estudio: el Mini-Examen Cognoscitivo (MEC30) (16); el Test Peabody de vocabulario en imágenes (17); la Breve Batería Neuropsicológica de Evaluación del lenguaje oral en adultos-mayores NEUROBEL (18); y, por último, el Test de las Caras-R. Test de percepción de diferencias – Revisado (19). El MEC-30, versión española del MMSE, aborda áreas como la orientación temporal y espacial, la memoria inmediata, la atención, el cálculo, la memoria diferida, el lenguaje y la praxis. Sirve para detectar y valorar el deterioro cognitivo, estableciendo puntos de corte de 23/24 para personas mayores de 65 años y de 27/28 para adultos. El Test Peabody de vocabulario en imágenes evalúa el vocabulario receptivo con 192 láminas, donde el participante selecciona la imagen que representa la palabra dada. En este estudio, se utiliza para medir el Cociente Intelectual (CI), proporcionando información sobre la comprensión auditiva. La Breve Batería Neuropsicológica de Evaluación del lenguaje oral NEUROBEL consta de 8 subpruebas: las 4 primeras evalúan la vertiente receptiva y las 4 últimas la vertiente expresiva. Incluye pruebas de discriminación de fonemas, decisión léxica auditiva, emparejamiento palabra-hablada-dibujo, comprensión de oraciones, repetición, denominación de dibujos, denominación de acciones y completar oraciones. El Test de las Caras-R, por su parte, evalúa aspectos perceptivos atencionales y proporciona el Índice de Control de la Impulsividad (ICI); se consideran dificultades si el eneatipo es superior a 4. También se valora A-E (aciertos menos errores); un eneatipo inferior a 6 indica dificultades atencionales. 2.3. Procedimiento Antes de comenzar una neuróloga y un geriatra evaluaron a los pacientes y confirmaron que los pacientes cumplían los criterios de inclusión en cada uno de los dos grupos. Posteriormente, comenzó el proceso de recogida de datos es llevado a cabo por dos especialistas en logopedia, cada una enfocada en aplicar las pruebas a diferentes grupos: uno conformado por personas con esquizofrenia y DCL y el otro por personas con deterioro cognitivo leve. Cada evaluación se realiza de manera individual para cada participante. Una vez completadas las pruebas, se procede al análisis estadístico utilizando SPSS 27 para Windows. Inicialmente, se realiza la prueba de normalidad Kolmogorov-Smirnov para verificar la distribución normal de la muestra. Este resultado nos permite decidir utilizar pruebas paramétricas, como la Prueba de Levene para evaluar la igualdad de varianzas y la Prueba T-student para muestras independientes, con el objetivo de analizar las correlaciones entre variables. Alba Ayuso Lanchares / Emilio González Pablos / Carlos Martín Lorenzo / Irene Rubio Prieto

Informaciones Psiquiátricas 2025 - nº 259 15 3. Resultados En la Tabla 2, se observan los estadísticos descriptivos de todas las pruebas de ambos grupos. Se puede observar que ambos grupos presentan un resultado bajo en el Peabody, siendo este más bajo en el Grupo de Deterioro Cognitivo Leve (ya que el percentil del Peabody es 12.83; es decir más bajo de 25); y un poco mayor en el Grupo de Esquizofrenia (33.37), pero es bajo en ambos grupos. En la Tabla 2, también se pueden observar los resultados del Neurobel, que nos informa de diferentes características del lenguaje de estas personas; se observa, que existen mayores dificultades en la expresión entre ambos grupos (Grupo Deterioro Cognitivo Leve=30.24; Grupo Esquizofrenia=37); que en la expresión (Grupo Deterioro Cognitivo Leve=37.17; Grupo Esquizofrenia=42.2). Respecto al resto de subpruebas del Neurobel; se puede observar que en todas ellas tienen mejores resultados el Grupo de Esquizofrenia, que el de Deterioro Cognitivo Leve; si se colocan las subpruebas del Neurobel de mayor a menor diferencia entre ambos grupos encontramos las siguientes: denominación de acciones, discriminación de fonemas, repetición, emparejamiento palabra habladadibujo, completar oraciones, comprensión de oraciones, denominación de acciones y por último decisión léxica auditiva. En relación con los resultados del Test de las Caras-R, se observa que ambos grupos tienen dificultades ya que el Índice de Control de Impulsividad (ICI), es menor a 4 en ambos grupos; y ocurre lo mismo con el resultado del eneatipo de los aciertos menos errores (A-E), ya que el eneatipo es inferior a 6 en ambos grupos. En la Tabla 3, se observan los resultados de la Prueba T-student para muestras independientes. Se observa que en seis variables no existen diferencias estadísticamente significativas entre ambos grupos, ya que la significancia es mayor a 0.05. Este resultado quiere decir que las personas con deterioro cognitivo leve y las personas con un deterioro cognitivo similar y esquizofrenia no muestran diferencias estadísticamente significativas en el cociente intelectual del Peabody; en la decisión léxica auditiva; en la comprensión de oraciones; en la denominación de dibujos, en completar oraciones y en el Test de las Caras aciertos menos errores (A-E). Si se encuentran diferencias estadísticamente significativas en el resto de las variables ya que la significancia es menor a 0.05 en todas ellas: en el percentil del Peabody; en la discriminación de fonemas; en el emparejamiento palabra hablada-dibujo; en la repetición; en la denominación de acciones; en la comprensión; en la expresión; en el total del Neurobel; y en el Índice de Impulsividad (ICI) del Test de las Caras. DIFERENCIAS EN EL LENGUAJE DE LAS PERSONAS CON DETERIORO COGNITIVO LEVE Y CON ESQUIZOFRENIA

16 Informaciones Psiquiátricas 2025 - nº 259 Tabla 2. Estadísticos descriptivos de ambos grupos Grupo 1 Grupo 2 Desviación Desviación Media Estándar Media Estándar Peabody Cociente intelectual 76.95 14.48 78.62 21.93 Peabody Percentil 12.83 19.07 33.37 38.40 Neurobel Discriminación fonemas 7.79 2.57 9.93 2.57 Neurobel decisión léxica auditiva 9.36 1.53 9.71 2.03 Neurobel emparejamiento palabra hablada-dibujo 13.52 2.11 14.81 1.99 Neurobel comprensión de oraciones 6.74 2.39 7.76 2.88 Neurobel repetición 8.55 1.64 10.68 1.31 Neurobel denominación de dibujos 9.07 2.05 9.86 1.61 Neurobel denominación de acciones 7.24 2.80 9.48 2.36 Neurobel completar oraciones 5.76 2.81 7.00 3.35 Neurobel comprensión 37.17 6.02 42.21 7.91 Neurobel expresión 30.24 6.50 37.00 6.98 Neurobel total 67.79 12.08 79.21 14.47 Test de las Caras A-E (eneatipo) 1.62 2.18 1.29 .46 Test de las Caras ICI (eneatipo) 1.81 1.12 3.33 1.77 Nota: Grupo 1: 221 participantes con Deterioro Cognitivo Leve (DCL); Grupo 2: 21 participantes con DCL y esquizofrenia. Alba Ayuso Lanchares / Emilio González Pablos / Carlos Martín Lorenzo / Irene Rubio Prieto

Informaciones Psiquiátricas 2025 - nº 259 17 Tabla 3. Prueba T-student para muestras independientes t Sig. (bilateral) Diferencia de medias Diferencia de error estándar Peabody Cociente intelectual -0.29 0.773 -1.67 5.74 Peabody Percentil -2.20 0.036 -20.54 9.36 Neurobel Discriminación fonemas -2.71 0.010 -2.14 0.79 Neurobel decisión léxica auditiva -0.65 0.523 -0.36 0.55 Neurobel emparejamiento palabra hablada-dibujo -2.03 0.049 -1.29 0.63 Neurobel comprensión de oraciones -1.26 0.217 -1.02 0.82 Neurobel Repetición -4.66 0.000 -2.13 0.46 Neurobel Denominación de dibujos -1.39 0.174 -0.79 0.57 Neurobel Denominación de acciones -2.80 0.008 -2.24 0.80 Neurobel Completar oraciones -1.30 0.202 -1.23 0.95 Neurobel Comprensión -2.33 0.025 -5.05 2.17 Neurobel Expresión -3.25 0.002 -6.76 2.08 Neurobel total -2.79 0.008 -11.43 4.11 Test de las Caras A-E (eneatipo) .686 .497 .333 .45 Test de las Caras ICI (eneatipo) -3.33 0.002 -1.52 .457 Nota: Las diferencias significativas se han marcado en negrita según el valor de Sig. (bilateral) siendo menor a 0.05. DIFERENCIAS EN EL LENGUAJE DE LAS PERSONAS CON DETERIORO COGNITIVO LEVE Y CON ESQUIZOFRENIA

18 Informaciones Psiquiátricas 2025 - nº 259 4. Discusión y conclusiones El objetivo principal de esta investigación consistía en describir y comparar las características del lenguaje y atencionales de las personas con deterioro cognitivo y esquizofrenia, y de las personas con deterioro cognitivo leve sin esquizofrenia. En esta investigación se ha demostrado que los pacientes con Deterioro Cognitivo Leve (DCL) y los pacientes con esquizofrenia tienen dificultades en la comprensión semántica y en la atención. Este resultado es común en los pacientes con DCL (20, 21) y con esquizofrenia (22). Respecto a las diferencias entre un grupo y otro; sorprende que las personas del Grupo de Esquizofrenia que tienen deterioro cognitivo leve; muestren mejores resultados en todas las pruebas del Neurobel que el grupo de personas que únicamente tienen Deterioro Cognitivo Leve. Quizás, esto venga justificado porque los cambios en la comunicación son los primeros indicios de DCL (23) mientras que en la esquizofrenia las dificultades del lenguaje no suelen aparecer al inicio de la enfermedad (7). Además, se observa que en algunas áreas no existe una diferencia significativa entre ambos grupos: en el cociente intelectual del Peabody; en la decisión léxica auditiva; en la comprensión de oraciones; en la denominación de dibujos, en completar oraciones y en la atención. Lo que indica que, en este sentido, muestran dificultades similares ambos grupos. Que ambos grupos muestren dificultades en estas áreas es algo ampliamente conocido (24, 25), pero no se han encontrado otros artículos que realicen esta comparación entre ambos grupos, siendo esto muy útil ya que quizás los fonoaudiólogos pueden tratar de manera similar a ambos grupos cuando quieran trabajar sobre estas áreas. Sí se encuentran diferencias estadísticamente significativas en el percentil del Peabody; en la discriminación de fonemas; en el emparejamiento palabra hablada-dibujo; en la repetición; en la denominación de acciones; en la comprensión; en la expresión; en el total del Neurobel; y en el Índice de Impulsividad (ICI) del Test de las Caras. Mostrando mayores dificultades las personas con DCL que las personas con esquizofrenia, por lo que en este sentido no se puede realizar la misma intervención fonoaudiológica con ambos grupos. Para valorar las diferencias a trabajar en cada uno de los grupos, es necesario valorar la cantidad de dominios cognitivos afectados en cada paciente, ya que se sabe que cuanto mayor sea el número, mayor será el deterioro en el lenguaje tanto de las personas con DCL (26), como de las personas con esquizofrenia. Como conclusión prioritaria de este estudio, cabe señalar, que, aunque existen ciertas diferencias en el lenguaje de las personas con DCL y las personas con esquizofrenia, existen algunas similitudes que hacen que los fonoaudiólogos puedan realizar ciertas intervenciones en grupo. Este hallazgo puede resultar muy útil dado que en algunos centros sociosanitarios se pueden encontrar ambos tipos de población. Alba Ayuso Lanchares / Emilio González Pablos / Carlos Martín Lorenzo / Irene Rubio Prieto

Informaciones Psiquiátricas 2025 - nº 259 19 Referencia bibliográficas 1. Asociación Americana de Psiquiatría. Manual de Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), 5ª Ed. Arlington, VA, Asociación Americana de Psiquiatría, 2014. 2. Green, M. F., Horan, W. P., & Lee, J. Nonsocial and social cognition in schizophrenia: current evidence and future directions. World psychiatry.2019; 18(2): 146-161. https://doi.org/10.1002/ wps.20624 3. Jauhar, S., Johnstone, M., & McKenna, P. J. Schizophrenia. Lancet (London, England).2022;399(10323):473–486. https://doi.org/10.1016/S0140736(21)01730-X 4. Keefe, R. S. Should cognitive impairment be included in the diagnostic criteria for schizophrenia?. World Psychiatry.2008;7(1): 22. https:// doi.org/10.1002/j.2051-5545.2008. tb00142.x 5. Petersen, R. Conceptual overview. En Mild Cognitive Impairment: Aging to Alzheimer's Disease.2003 (1st Ed., pp. 1-14). New York: Oxford University Press. 6. González-Pablos, E., Ayuso-Lanchares, A., Botillo-Martín, C., & Martín-Lorenzo, C. Relación entre discurso desorganizado, funciones cognitivas y funcionamiento social en personas con esquizofrenia. Psicol. Conduct . 2023:165-178. 7. González-Pablos, E., Ayuso-Lanchares, A., Botillo-Martín, C., & Martín-Lorenzo, C. (2022). El trastorno del lenguaje de las personas con esquizofrenia y su relación con la gravedad y la funcionalidad. Revista chilena de neuro-psiquiatría. 2022; 60(2): 138-147. 8. Petersen, R. Conceptual overview. En Mild Cognitive Impairment: Aging to Alzheimer's Disease.2003 (1st Ed., pp. 1-14). New York: Oxford University Press. 9. Petersen, R. C., Stevens, J. C., Ganguli, M., Tangalos, E. G., Cummings, J. L., & DeKosky, S. T. Practice parameter: early detection of dementia: mild cognitive impairment (an evidence-based review). Report of the Quality Standards Subcommittee of the American Academy of Neurology. Neurology.2001;56(9): 1133-1142. https://doi.org/10.1212/ wnl.56.9.1133 10. Petersen, R. C., Lopez, O., Armstrong, M. J., Getchius, T. S. D., Ganguli, M., Gloss, D., ... & Rae-Grant, A. Practice guideline update summary: Mild cognitive impairment: Report of the Guideline Development, Dissemination, and Implementation Subcommittee of the American Academy of Neurology. Neurology.2018;90(3):126-135. https://doi. org/10.1212/WNL.0000000000004826 11. González-Martínez, P., Oltra-Cucarella, J., Sitges-Maciá, E., & Bonete-López, B. Revisión y actualización de los criterios de deterioro cognitivo objetivo DIFERENCIAS EN EL LENGUAJE DE LAS PERSONAS CON DETERIORO COGNITIVO LEVE Y CON ESQUIZOFRENIA

20 Informaciones Psiquiátricas 2025 - nº 259 y su implicación en el deterioro cognitivo leve y la demencia. Rev Neurol.2021;72(8):288-295. https://doi. org/10.33588/rn.7208.2020626 12. Juncos-Rabadán, O., Pereiro, A. X., Facal, D., & Rodríguez, N.Una revisión de la investigación sobre lenguaje en el deterioro cognitivo leve. Revista de Logopedia, Foniatría y Audiología.2010;30(2):73-83. https://doi. org/10.1016/S0214-4603(10)70119-4 13. Lyketsos, C. G., Lopez, O., Jones, B., Fitzpatrick, A. L., Breitner, J., & DeKosky, S. Prevalence of neuropsychiatric symptoms in dementia and mild cognitive impairment: results from the cardiovascular health study. Jama.2002;288(12): 1475-1483. https://doi.org/10.1001/ jama.288.12.1475 14. Clark, D. G., Wadley, V. G., Kapur, P., DeRamus, T. P., Singletary, B., Nicholas, A. P., ... & Deutsch, G. Lexical factors and cerebral regions influencing verbal fluency performancein MCI.Neuropsychologia.2014;54:98-111. https:// doi.org/10.1016/j.neuropsychologia.2013.12.010 15. Lobo, A., Ezquerra, J., & Sala, J. M. Cognocitive mini-test (a simple practical test to detect intellectual changes in medical patients). Actas luso-espanolas de neurologia, psiquiatria y ciencias afines.1979;7(3):189-202. 16. Lobo, A., Saz, P., Marcos, G., Día, J. L., De la Cámara, C., Ventura, T., ... & Aznar, S. Revalidación y normalización del Mini-Examen Cognoscitivo (primera versión en castellano del MiniMental Status Examination) en la población general geriátrica. Med Clin (Barc).1999;112(20):767-74. 17. Dunn, L. M., Dunn, L. & Arribas. D. PPVTIII Peabody Test de vocabulario en imágenes. TEA ediciones;2006. 18. Adrián, J. A., Jorquera, J. y Cuetos, F. NEUROBEL: Breve batería neuropsicológica de evaluación del lenguaje oral en adultos – mayores. Datos normativos iniciales. Revista de Logopedia, Foniatría y Audiología.2015;35(3):101–113. https://doi.org/10.1016/j. rlfa.2014.12.004 19. Thurstone, L. L. & Yela, M. (2012). CarasR Test de Percepción de Diferencias – R. Tea,2012(11.ªed).http://www.web. teaediciones.com/ejemplos/caras-r%20 manual_2012.pdf 20. Rodríguez, N., Juncos-Rabadán, O., & Facal, D. El fenómeno de la punta de la lengua en el deterioro cognitivo leve. Un estudio piloto. Revista de Logopedia, Foniatría y Audiología.2008;28(1):28-33. https://doi.org/10.1016/S02144603(08)70043-3 21. Juncos-Rabadán, O., Pereiro, A. X., Facal, D., & Rodríguez, N.Una reviAlba Ayuso Lanchares / Emilio González Pablos / Carlos Martín Lorenzo / Irene Rubio Prieto

Informaciones Psiquiátricas 2025 - nº 259 21 sión de la investigación sobre lenguaje en el deterioro cognitivo leve. Revista de Logopedia, Foniatría y Audiología.2010;30(2):73-83. https://doi. org/10.1016/S0214-4603(10)70119-4 22. Salavedra, C., & Puyuelo, M. Aspectos semánticos y pragmáticos en personas con esquizofrenia. Revista de Logopedia, Foniatría y Audiología. 2010; 30(2): 84–93 https://doi.org/10.1016/S02144603(10)70120-0 23. Hernández-Jaramillo, J. Demencias: los problemas de lenguaje como hallazgos tempranos. Acta Neurológica Colombiana.2010; 26(101-111). 24. Chapman, S. B., Zientz, J., Weiner, M., Rosenberg, R., Frawley, W., & Burns, M. H. Discourse changes in early Alzheimer disease, mild cognitive impairment, and normal aging. Alzheimer Disease & Associated Disorders.2002;16(3):177-186. 25. Juncos Rabadán, O.. Lenguaje en el deterioro cognitivo leve. Revista de logopedia, foniatría y audiología.2009;29(1):1-3 https://doi. org/10.1016/S0214-4603(09)70137-8 26. Johnson, M., & Lin, F. Communication difficulty and relevant interventions in mild cognitive impairment: implications for neuroplasticity. Topics in geriatric rehabilitation.2014;30(1):18. https://doi. org/10.1097/TGR.0000000000000001 DIFERENCIAS EN EL LENGUAJE DE LAS PERSONAS CON DETERIORO COGNITIVO LEVE Y CON ESQUIZOFRENIA

22 Informaciones Psiquiátricas 2025 - nº 259

Informaciones Psiquiátricas 2025 - nº 259 23 ASOCIACIÓN ENTRE ESQUIZOFRENIA Y OSTEOPOROSIS: UNA REVISIÓN DE LA LITERATURA CIENTÍFICA María Socorro Soriano García Sandra Duque Tarrés Fisioterapia Fundación Hospitalaria Barcelona Nord msocorro.soriano@fundacionhospitalarias.org Sandra.duque@fundacionhospitalarias.org Resumen El artículo aborda la relación entre la esquizofrenia, que afecta aproximadamente al 1% de la población mundial, y la osteoporosis, una enfermedad que disminuye la densidad y calidad ósea, comportando un aumento del riesgo de fracturas. Las personas con esquizofrenia suelen llevar un estilo de vida sedentario y tener hábitos poco saludables, lo que incrementa su riesgo de desarrollar osteoporosis. Se presenta un caso clínico de una mujer de 60 años, con diagnóstico de esquizofrenia, en tratamiento con antipsicóticos y, ocasionalmente, con corticosteroides, osteoporosis y fracturas óseas secundarias a caídas, con compromiso de su calidad de vida. Se realizó una revisión de la literatura científica para examinar esta asociación, analizando factores de riesgo comunes y el impacto de los tratamientos farmacológicos. Los resultados indican que la prevalencia de disminución de la densidad mineral ósea (DMO) en pacientes con esquizofrenia es significativamente mayor en comparación a la población general, alcanzando hasta un 65,3% en pacientes hospitalizados. Los an-

24 Informaciones Psiquiátricas 2025 - nº 259 tipsicóticos, especialmente los de segunda generación, pueden contribuir a la pérdida ósea debido a efectos secundarios como aumento de peso y desequilibrios hormonales. La discusión resalta que la relación entre ambas condiciones es compleja y multifactorial, involucrando factores de estilo de vida, efectos de los medicamentos y condiciones biológicas. Se sugiere un manejo integral que incluya seguimiento regular, promoción de un estilo de vida saludable y tratamientos adecuados. Se recomienda realizar densitometrías óseas para detectar la osteoporosis de manera temprana y guiar intervenciones, así como fomentar una dieta rica en calcio y vitamina D y la práctica de actividad física regular. Palabras clave: Esquizofrenia, Osteoporosis, Densidad Mineral ósea, factores de riesgo, antipsicóticos. Abstract The article addresses the relationship between schizophrenia, which affects approximately 1% of the global population, and osteoporosis, a disease that decreases bone density and quality, increasing the risk of fractures. People with schizophrenia often lead a sedentary lifestyle and have unhealthy habits, which increases their risk of developing osteoporosis. We present a clinical case of a 60-year-old woman diagnosed with schizophrenia, treated with antipsychotics and, occasionally, corticosteroids, osteoporosis and bone fractures secondary to falls, with compromised quality of life. A review of the scientific literature was conducted to examine this association, analysing common risk factors and the impact of pharmacological treatments. The results indicate that the prevalence of decreased bone mineral density in patients with schizophrenia is significantly higher than in the general population, reaching up to 65.3% in hospitalized patients. Antipsychotics, especially secondgeneration ones, may contribute to bone loss due to side effects such as weight gain and hormonal imbalances. The discussion highlights that the relationship between both conditions is complex and multifactorial, involving lifestyle factors, medication effects, and biological conditions. An integrated management approach is suggested, including regular follow-up, promotion of a healthy lifestyle, and appropriate treatments. It is recommended to perform bone density tests to detect osteoporosis early and guide interventions, as well as to encourage a diet rich in calcium and vitamin D and regular physical activity. Keywords: Schizophrenia, Osteoporosis, Bone Mineral Density, Risk Factors, Antipsychotic. María Socorro Soriano García / Sandra Duque Tarrés

Informaciones Psiquiátricas 2025 - nº 259 25 Introducción La esquizofrenia afecta aproximadamente al 1% de la población mundial y se caracteriza por la presencia de síntomas psicóticos, cognitivos y afectivos que impactan en cómo la persona piensa, siente y se comporta1. Por otro lado, la osteoporosis es una enfermedad ósea que se caracteriza por la disminución de la densidad y la calidad de los huesos, lo que los hace más frágiles y propensos a sufrir fracturas, particularmente en mujeres postmenopáusicas. Estudios realizados en España revelan que el 50,4% de las mujeres posmenopáusicas evaluadas presentaban osteoporosis2, siendo también prevalente en hombres, donde se ha estimado que aproximadamente el 8,1% de los hombres mayores de 50 años sufren osteoporosis, cifra que aumenta al 11,3% en mayores de 70 años3 y en personas con enfermedades crónicas4. La alta tasa de incidencia de osteoporosis y fracturas osteoporóticas en personas afectadas por esquizofrenia, se informó por primera vez hace unos 20 años5. Recientemente, muchos artículos han presentado evidencia convincente de que la disminución de la densidad mineral ósea está relacionada con la esquizofrenia, particularmente en pacientes tratados con medicación psicotrópica6. Las personas con esquizofrenia suelen tener un estilo de vida sedentario, mala nutrición y hábitos poco saludables, como el tabaquismo y el abuso de alcohol, que son factores de riesgo reconocidos para la osteoporosis. Así mismo, la falta de actividad física reduce la carga mecánica sobre los huesos, disminuyendo la formación ósea y aumentando el riesgo de osteoporosis4. Aunque los síntomas principales de la esquizofrenia se relacionan con el ámbito psicológico, se ha documentado una creciente preocupación por las comorbilidades físicas que acompañan a esta enfermedad. Este artículo revisa la literatura científica con el objetivo de examinar los procesos relacionados con esta asociación, incluyendo factores de riesgo comunes y la implicación de tratamientos farmacológicos. La coexistencia de estas dos afecciones presenta un desafío clínico debido a los múltiples factores de riesgo compartidos y la complejidad del manejo terapéutico. Este artículo pretende explorar los mecanismos subyacentes a esta relación. Caso clínico Mujer de 60 años con diagnóstico de esquizofrenia desde hace aproximadamente 25 años. A lo largo de su vida ha tenido periodos de estabilidad y episodios de agudización, por lo que ha estado en tratamiento psicofarmacológico continuado. Actualmente, está ingresada en una unidad de salud mental debido a una reciente descompensación del trastorno y, además, ha sido diagnosticada con osteoporosis a raíz de fractura sufrida por una caída, que requiere seguimiento activo para evitar complicaciones, lo cual representa un nuevo desafío para su atención integral. La paciente ha recibido durante años ASOCIACIÓN ENTRE ESQUIZOFRENIA Y OSTEOPOROSIS: UNA REVISIÓN DE LA LITERATURA CIENTÍFICA

26 Informaciones Psiquiátricas 2025 - nº 259 tratamientos antipsicóticos y, en momentos de crisis, corticosteroides para el control de algunos síntomas, lo cual ha contribuido al desarrollo de osteoporosis. Estos fármacos pueden reducir la densidad ósea, especialmente en personas con trastornos psiquiátricos crónicos que suelen tener estilos de vida más sedentarios. El equipo multidisciplinar colabora para ofrecer un abordaje integral que tenga en cuenta tanto la salud mental de la paciente como su bienestar físico, para ello también se coordina con su Centro de Atención Primaria (CAP). El psiquiatra revisa el tratamiento antipsicótico para reducir el impacto sobre la densidad ósea, buscando alternativas de bajo riesgo para la salud ósea sin comprometer la estabilidad mental de la paciente. Posteriormente, se coordina con el CAP que dará seguimiento a los suplementos de calcio y vitamina D, y evaluará la necesidad de medicación específica como los bisfosforatos. Enfermería supervisa la administración de suplementos de calcio y vitamina D, además educa sobre la importancia de una buena alimentación para ayudar a la salud ósea. El fisioterapeuta implementa un programa de ejercicio físico terapéutico adaptado a las condiciones físicas y mentales de la paciente, buscando fortalecer la musculatura y mejorar la estabilidad para reducir el riesgo de caídas. Las sesiones son de bajo impacto, adecuadas para personas con osteoporosis, y se realizan mínimo 2-3 veces por semana. Así mismo, se fomentan hábitos saludables, como caminar diariamente. El equipo de Atencion Primaria se mantiene informado sobre el tratamiento psiquiátrico para considerar las posibles interacciones medicamentosas que puedan afectar la salud ósea y hacer ajustes cuando sea necesario. Se realiza por parte de todo el equipo, educación sanitaria sobre las consecuencias negativas del sedentarismo, se fomenta el compromiso de la paciente con su tratamiento, recordándole la importancia de su participación activa en las intervenciones y brindándole apoyo emocional para motivarla en su proceso de recuperación. El equipo se reúne semanalmente para evaluar los avances de la paciente y ajustar las estrategias en función de su evolución. La coordinación con el CAP se mantiene fluida, compartiendo información relevante para asegurar un tratamiento coherente y completo. Este enfoque permite cubrir tanto las necesidades psiquiátricas como los riesgos físicos derivados de la osteoporosis, minimizando riesgos y mejorando la calidad de vida de la paciente. Métodos Se realizó una revisión de la literatura mediante búsquedas en bases de datos científicas como PubMed, Scopus, Cochrane Library, Embase, Web of Scienc. Se incluyeron estuMaría Socorro Soriano García / Sandra Duque Tarrés

Informaciones Psiquiátricas 2025 - nº 259 27 dios en inglés y español publicados en los últimos 20 años que investigaban la relación entre esquizofrenia y osteoporosis. Se utilizaron términos clave como "esquizofrenia", "osteoporosis", "antipsicóticos" y "densidad mineral ósea", excluyendo estudios que no proporcionaban datos específicos sobre la prevalencia de osteoporosis en pacientes con esquizofrenia o que no incluían comparaciones con grupos de control. Resultados Los estudios epidemiológicos revisados, han documentado una mayor prevalencia de osteoporosis y fracturas en personas con esquizofrenia debido a la baja densidad mineral ósea7. Los estudios sugieren que las personas con esquizofrenia tienen entre 2 y 3 veces más probabilidades de desarrollar osteoporosis u osteopenia en comparación con la población que no presenta esta condición11 . Los antipsicóticos, especialmente los de segunda generación como la olanzapina y la risperidona, están asociados al aumento de peso, hiperglucemia y dislipidemia y a una reducción de los niveles de testosterona, en hombres y a una disminución de los niveles de estrógenos en mujeres12. La reducción de estas hormonas, aumentada por el uso de antipsicóticos, induce la hiperprolactemia, lo cual agrava la desmineralización ósea10 . Además, algunos antipsicóticos pueden elevar la prolactina sérica, lo que puede llevar a hipogonadismo secundario y reducción de la DMO8. Estudios recientes sugieren que la esquizofrenia esta relacionada con un estado pro inflamatorio y un aumento del estrés oxidativo, pudiendo afectar negativamente el metabolismo óseo. La inflamación crónica se ha relacionado con la activación de los osteoclastos, células responsables de la absorción ósea, promoviendo la pérdida de masa ósea y aumento el riesgo de osteoporosis9 . La inmovilidad, el estilo de vida sedentario y la falta de actividad física son comunes entre los pacientes con esquizofrenia, lo que incrementa el riesgo de osteoporosis13. La malnutrición, ya sea por una dieta pobre o por la falta de cuidado personal, también se asocia con un déficit de calcio y vitamina D en estos pacientes14 . Por último, la interacción entre los factores hormonales y metabólicos en personas con esquizofrenia también juega un papel clave. Alteraciones en los ejes hipotálamo-hipófisis-adrenal, comunes en esta patología, pueden impactar negativamente en el metabolismo óseo, favoreciendo la desmineralización de los huesos15 . Estas tablas resumen los hallazgos más importantes de los estudios, incluyendo los factores contribuyentes al desarrollo de osteoporosis en personas con esquizofrenia, y el impacto de los medicamentos antipsicóticos sobre la salud ósea. ASOCIACIÓN ENTRE ESQUIZOFRENIA Y OSTEOPOROSIS: UNA REVISIÓN DE LA LITERATURA CIENTÍFICA

28 Informaciones Psiquiátricas 2025 - nº 259 Tabla 1. Datos Relevantes sobre Esquizofrenia y su Relación con la Osteoporosis Artículo Prevalencia Osteoporosis en esquizofrenia Factores contribuyentes Efecto medicación antipsicóticos Hummer et al. (2005) Hasta 2,5 veces más riesgo de fracturas en esquizofrenia Sedentarismo, malnutrición Alteraciones hormonales, bajo BMD Crewa & Howes (2012) No especificado Disminución de testosterona/ estrógeno Antipsicóticos de 2ª generación reducen la densidad ósea Howard & Stubbs (2017) Pacientes con esquizofrenia tienen mayor riesgo de baja densidad ósea Pobre estado nutricional, inactividad física Medicación antipsicótica y desequilibrio hormonal Lally & Gaughran (2019) Mayor prevalencia de osteoporosis en pacientes esquizofrénicos Sedentarismo, falta de actividad física Efecto de medicamentos antipsicóticos en la reducción de BMD Smith & Pirkis (2021) Mayor riesgo de osteoporosis en pacientes con trastornos psiquiátricos graves Estilo de vida, factores hormonales Falta de monitoreo rutinario de la densidad ósea María Socorro Soriano García / Sandra Duque Tarrés

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