INFORMACIONES PSIQUIÁTRICAS 246

Informaciones Psiquiátricas 2022 - n.º 246 53 Introducción La prolactina (PRL) es una hormona secre- tada en la adenohipófisis, controlada por el hipotálamo a través de diversos neurotrans- misores como la dopamina (DA), que inhibe la secreción de prolactina, o la serotonina (5-HT) que la estimula (1). Su función fun- damental es iniciar la lactancia. Se conocen hasta 300 funciones distintas (2). La causa no fisiológica de elevación de la prolactina más frecuente es la exposición a fármacos, entre ellos, sobre todo, los anti- psicóticos (3). Los antipsicóticos son an- tagonistas de los receptores de dopamina, bloquean los receptores D2 de dopamina que se encuentran en la membrana de las célu- las lactotropas y la acción inhibitoria de la dopamina sobre la prolactina, por tanto, la prolactina se eleva dependiendo de la inten- sidad de este bloqueo. Se considera que los antipsicóticos con un mayor índice de ocu- pación D2 son los que producen mayor ele- vación de prolactina. Los antipsicóticos de primera generación como clorpromacina, levomepromacina, flu- fenacina, tioridacina, haloperidol, etc, son antagonistas de los receptores de dopamina y los antipsicóticos de segunda generación como risperidona, clozapina, olanzapina, zi- prasidona, etc., bloquean los receptores de dopamina, de serotonina y otros (4, 5). Por tanto, ambos grupos podrían provocar hiper- prolactinemia. Se suelen considerar antipsicóticos que aumentan la prolactina, a los de primera ge- neración y a risperidona, amisulpiride y pa- liperidona. Y antipsicóticos que la aumentan menos: aripiprazol, quetiapina, ziprasidona y clozapina (6, 7). En un metaanálisis, se encuentra a paliperidona y risperidona como los más relacionados con hiperprolactine- mia; así como aripiprazol y quetiapina los de mejor perfil en relación con la hiperprolac- tinemia (8). Entre un 42-93% de mujeres y un 18-72% de hombres en tratamiento con antipsicóti- cos presentan hiperprolactinemia (9). En la mayoría de los trabajos, las mujeres presen- tan cifras más elevadas de prolactina (10). También los niños y adolescentes parecen particularmente sensibles a la elevación de prolactina por antipsicóticos (2). Los niveles elevados de PRL producen una disfunción gonadal, que va a ser la causa de los problemas de salud más importantes (11). En mujeres puede producir: trastornos menstruales, infertilidad, hirsutismo y acné. En hombres, con menos prevalencia: infer- tilidad, descenso de masa muscular y vello corporal. En ambos sexos, la consecuencia más frecuente del hipogonadismo es la dis- función sexual, presente en un 30 - 60% de los pacientes (12). El déficit de esteroides sexuales parece condicionar una diminución de la densidad mineral ósea y, a largo plazo, la afectación de la densidad mineral ósea supone un riesgo elevado de fracturas (13, 14). La elevación de la prolactina también tiene otros efectos: sobre la mama, provo- cando en mujeres galactorrea y en hombres, ginecomastia y galactorrea; problemas car- diovasculares; además, existe una creciente evidencia que a largo plazo puede aumentar el riesgo de algunos cánceres como mama, ovario y endometrio (15, 16, 17, 18). Varias guías y publicaciones acerca de los antipsicóticos y prolactina han incorporado pautas y consejos para su abordaje (18, 19, 20, 21, 22, 23). El objetivo de nuestro trabajo es conocer el nivel de prolactina en un número impor- tante de pacientes ingresados en un centro sociosanitario que toman antipsicóticos y si existe una asociación significativa entre te- ner hiperprolactinemia y tomar cada uno de HIPERPROLACTINEMIA INDUCIDA POR ANTIPSICÓTICOS EN RESIDENTES DE UN CENTRO SOCIOSANITARIO

RkJQdWJsaXNoZXIy MzkyOTU=